CANASTA FAMILIAR O CANASTA PARA MENDIGAR

LA REDISTRIBUCIÓN DE LA POBREZA:

Cualquiera que acostumbre informarse mínimamente, notará que ha desaparecido del discurso político gobernante la tan mentada “redistribución de la riqueza”. Aquello significaba otorgar a sectores populares y de trabajadores algunas concesiones económicas sin afectar las superganancias de las patronales locales y multinacionales; es decir, sin afectar el statu quo capitalista, que significa mantener el poder económico, político y social de los distintos sectores de clase dominantes. Son, en definitiva, pequeños permisos que establece un gobierno en un determinado contexto para evitar estallidos sociales como los sucedidos en 2001 y garantizar la gobernabilidad. Sobre esa ficción de “estar mejor” se fortalece el Estado al servicio de la burguesía, imprimiendo en sus instituciones (congreso, legislaturas, FF.AA, fuerzas represivas de “seguridad”, justicia, etc.) un carácter bondadoso que las dote de legitimidad. Las bases establecidas en la “década ganada” devinieron en el gobierno de una ceocracia rapaz y expoliadora sin otro límite que el impuesto por la lucha de calles, como los enfrentamientos en el congreso por la reforma previsional a fines de 2017 que impidió más reformas agresivas contra los trabajadores. Los miles de piedrazos arrojados, con heridos y detenidos, no se correspondió con la protección maternal que la oposición -en su mayoría peronista- le otorgó al macrismo blindando su gestión con la aprobación de leyes y asintiendo “críticamente” las líneas directrices de gobierno. Macri inició su gobierno con Scioli diciendo “hay que ayudar al presidente a gobernar” y termina con Fernández afirmando que “el presidente debe terminar su mandato”, dando una brillante clase de democracia burguesa a costa de una degradación social de niveles inhumanos.

Como ajeno a todo ello, el presidente Fernández pretende instalar, con el “valor de la palabra” que tanto pregona, una solidaridad adulterada de los principios de la Clase Obrera a la cual pertenecemos como trabajadores conscientes. Se trata de que la gran masa de trabajadores resignemos nuestras condiciones de vida y laborales para ayudar a los más desposeídos. Es quitarle al que poco tiene para darle al que nada tiene; en definitiva, UNA REDISTRIBUCIÓN DE LA POBREZA EN FUNCIÓN DEL PAGO DE LA DEUDA Y EL RESGUARDO DE LA GANANCIA CAPITALISTA. La solidaridad que pretende Fernández es, en consecuencia, con los acreedores y explotadores parásitos de siempre. La gran estafa que quieren hacer pasar el presidente, sus ministros y gobernadores es que creamos que en nuestro país no hay riqueza para distribuir. Y si bien algunos deciden deliberadamente cerrar los ojos pretendiendo que emulemos su actitud, a otros tendrán que arrancarnos los ojos para evitar que no veamos la realidad.

El ejemplo claro de todo esto es el acuerdo de la paritaria nacional, estableciendo 25.000 pesos a julio –un cuarto de la canasta familiar real- que opera como referencia de las negociaciones en las provincias. Es decir, un salario tan mínimo como grande es la pobreza que impone, tan vital como pez fuera del agua y tan móvil como tortuga siguiendo el galope inflacionario. No estuvieron allí Bullrich o Finocchiaro. Fueron progresistas como Trotta y Puiggrós, dejando en claro que ante las exigencias del FMI no hay ideologías antagónicas.

Como frutilla del postre, el 1º de Marzo ante el congreso, y desconociendo la lucha docente en distintas provincias, Alberto se despachó: “Honorable Asamblea, querido Pueblo Argentino, Mañana comenzarán las clases normalmente en casi todo el país. Esto es fruto de diálogos, comprensión y acuerdos como los que queremos implementar”.

BUROCRACIA SINDICAL:

Art. 45 del Código Penal: “Los que tomasen parte en la ejecución del hecho o prestasen al autor o autores un auxilio o cooperación sin los cuales no habría podido cometerse, tendrán la pena establecida para el delito. En la misma pena incurrirán los que hubiesen determinado directamente a otro a cometerlo”.

Está claro que empobrecer masas enteras de población por medio de acciones de gobierno, no es un delito. La explotación a la que se somete a la docencia trabajando doble cargo o 44 hs. cátedra para obtener un salario que no cubre las necesidades de un mes, tampoco lo es. Por el contrario, la miseria y la explotación están legisladas y son la base de sustentación del sistema capitalista que unos pocos disfrutan. Sin pretender entrar en los deplorables escondrijos leguleyos de la dominación ideológica y haciendo uso de la imaginación que nos provee la literatura, el ejercicio de suponer que la injusticia sea delito sirve para ubicar el rol eterno de la burocracia sindical. Haber decidido montos paupérrimos a espalda de los trabajadores los hace cómplices de la violencia salarial del gobierno. Baradel, Alesso y el resto de la burocracia “tomaron parte en la ejecución del hecho”, prestaron a los autores “un auxilio o cooperación sin los cuales no habría podido cometerse”. Firmaron el brutal ajuste con total complacencia de que por fin volvió la paritaria nacional. Los que gastan 25 lukas en dos días nos vienen a decir que con eso tenemos que vivir todo un mes. La consecuencia de todo esto es la presión en las negociaciones provinciales. Como dijo la ministra Adriana Cantero, para definir los aumentos en nuestra provincia “se tendrá en cuenta el monto de la paritaria nacional”; de allí el 3% inicial y el 10% trucho del último contubernio.

CAPERUCITA CELESTE:

A diferencia de la “Roja” del famoso cuento, nuestra Caperucita Celeste NO LLEVA LA CANASTA BAJO EL BRAZO. Una maraña de números, porcentajes, índices, meses, años, son utilizados desde el Estado por los gobiernos y las burocracias sindicales para hacer ininteligible el costo de la existencia humana. Ello es así porque reflejar la realidad significaría su propio perecimiento. Indec, Ipec, analistas, especialistas, todos rentados por el Estado y las patronales, presentan su falacia con adusta seriedad. El recurrente “miente, miente, que algo quedará” deja como saldo salarios mensuales para diez días de vida digna. Caperucita Celeste (más conocida popularmente como “la Alesso”) no se cansó de repetir por los cuatro vientos que “la cláusula gatillo permitió que los salarios no pierdan poder adquisitivo”, cuando lo que está sobre la mesa es que más de la mitad de la docencia se encuentra por debajo de la línea de pobreza. El principal elemento que habilita a que año tras año se someta a votación de las bases cuán pobres estamos dispuestos a ser, son los superpoderes de los que goza Alesso, y que redundan en NO LLEVAR A LA MESA PARITARIA EL MONTO DE UN SALARIO DIGNO. La dirección de Amsafe jamás llamó a una asamblea para que la docencia definamos cuánto tenemos que ganar. Por el contrario, dejan en manos de los gobiernos (que ahora es el propio) los porcentajes de miseria. El 3% que pretende Perotti y Cantero, que muchos compañeros definieron como una “burla”, “tomada de pelo” o “insulto”, expresa en realidad LA VOLUNTAD POLÍTICA DEL GOBIERNO DE QUE LAS Y LOS DOCENTES SEAMOS POBRES.

LA DOCENCIA TIENE HOY UNA TAREA: EDUCAR A LOS GOBIERNOS.

El planchazo económico que venimos sufriendo hace años y que continúa, además de generar todo tipo de miseria humana, deterioro cultural, degradación social, genera un disciplinamiento social a favor del poder dominante. Sobre esa subordinación los gobiernos -asistidos por burocracias sindicales, estudiantiles, barriales, etc.- profundizan la desigualdad y la injusticia social. Pero la docencia santafesina parece no estar dispuesta a tragarse más sapos. A los cien mil insultos proferidos en las redes sociales contra el gobierno y la C.D provincial de Amsafe, se sumaron los cánticos de calle en la concentración de la regional IV repudiando el discurso de Alesso. El enorme rechazo al ofrecimiento del gobierno y su accionar que se tradujo en 37.000 votos, debe ser reafirmado y sostenido con la CONTINUIDAD DEL PLAN DE LUCHA QUE LLEVE A LAS OFICINAS DEL PODER NUESTROS PROPIOS NÚMEROS, QUE CUBRAN EL COSTO DE LA CANASTA FAMILIAR Y QUE SEAN ACTUALIZADOS MES A MES SEGÚN EL MONTO DE INFLACIÓN REAL.

POR LA CANASTA FAMILIAR (HOY $ 92.742)

POR LA UNIDAD DE TODOS LOS TRABAJADORES

¡VIVA LA LUCHA DOCENTE!

http://obreroypopular.org 12/03/2020