El Plenario Obrero y Popular RECHAZA EL ACUERDO DE PARANÁ METAL

Al final el conflicto termino con una asquerosa entrega de las conquistas y los derechos de los trabajadores. Aunque por el momento los 600 despidos y la flexibilización laboral para los que quedan, se oculte bajo las declaraciones progresistas del ministro Tomada, de funcionarios menores, de periodistas y de burócratas sindicales, nadie podrá tragarse la infamia, la indignidad del acuerdo, cuando este se empiece a poner en acción. Solo que aun habrá menos capacidad de respuesta si es que alguna vez la hubo. Las respuestas solo se podrán manifestar en el deterioro de la conciencia y de la cultura proletaria sino logramos desde el clasismo organizar la lucha para ir al combate como corresponde. No pensamos que sea derrotismo analizar las verdaderas condiciones en las que se encuentra esta y cualquier otra lucha.

Disentimos con aquellas fuerzas de izquierda que tratan de elevar la conciencia obrera a través de la mentira. Nuestras banderas se plantan en la lucha y sin ninguna concesión a la burocracia, ni a los elementos más atrasados del proletariado. Distinguimos también aquellas posturas combativas de aquellas otras que lo son solo en apariencia pero representan posturas retrasadas de la clase trabajadora. En Paraná Metal jamás, ni por metodología, ni por objetivos, la clase obrera demostró llevar adelante una lucha a la altura de las circunstancias. La misma solo podrá ser motorizada si se eleva la conciencia de los trabajadores. Esta es y será una tarea constante de las organizaciones clasistas y revolucionarias. Solo así se podrá barrer a la burocracia sindical representada en este caso por los Piccinini, los Actis o las camadas nuevas y amarillistas de los nuevos burócratas como los Del Greco y compañía.

El POP planteo desde el inicio del conflicto la toma de fábrica como metodología, la huelga metalúrgica y la estatización de Paraná Metal bajo control obrero como objetivo a alcanzar. Los reformistas de izquierda, por el contrario, solo han reforzado la jugada de la burocracia sindical manteniendo a los trabajadores en la autopista, lejos de la planta, lejos de las demás fábricas y talleres. El objetivo fue el desgaste de la resistencia para aplicar el plan de 600 despidos. El corte de la autopista - muy lejos de los verdaderos cortes con piquetes como los de Cutral-Co, Mosconi, los piquetes obreros frente a las fabricas en el cordón norte durante los 90’ y tantos otros que se han levantado a través de la historia de nuestra clase trabajadora- oficio como la vía de escape decorosa de una burocracia sindical que, evitaba así implementar el paro local o regional tanto a nivel metalúrgico como general; y sobre todo la toma de fabrica.

La historia dice que fueron los obreros (desde fines del siglo XIX) los que implementaron los piquetes, como forma de evitar que los carneros y rompehuelgas ingresen a las fabricas y así se hacia respetar el paro. Mientras burócratas, gobierno y patronal se jactan de la miseria a la que condenan a los trabajadores de PM , esta claro que la solución al conflicto no vino ni vendrá nunca de sus manos. Paraná Metal es inviable gritaron a coro la patronal y el gobierno a la vez que la CGT y la CTA se ocuparon de foguear esta consigna y machacar permanentemente “no podemos pedir todo…” dicen los burócratas, “algo hay que resignar…”. Sì compañeros lo que se resigna es nuestro bienestar, nuestro futuro, son 600 compañeros despedidos a eso le llaman acuerdo favorable,”no será lo mejor pero es lo que tenemos...” mentira, mentira y mil veces mentira. Es por eso que sigue plenamente vigente la única solución realista a este problema el reclamo por la estatización de la fábrica bajo control obrero, única opción capaz de garantizar el pleno empleo para todos los obreros de PM.

A través de la estatización se suprimen las ganancia de los López, los Leone etc. La fabrica largaría producción a un costo que nosotros mismos no imaginamos lo competitivo que seria. Porque en realidad, en el costo de un producto nuestros salarios no representan ni el 2%, pero sus ganancias siempre tienen más de dos dígitos.
A los trabajadores de Paraná Metal les han hecho creer que hay 600 obreros que sobran, pero acá lo único que sobra, lo que esta demás y nos va a seguir jodiendo la vida si no la enfrentamos, es la patronal.

Compañeros hay que decir basta, hay que oponerse a esta entrega.
Hay que romper el acuerdo entreguista y antiobrero. Entran todos o no entra nadie.