En contra del acuerdo Burocracia-Gobierno: Abajo las paritarias truchas!

A unos días de que arranquen las reuniones paritarias con el Gobierno Provincial los estatales no somos más que espectadores. Ministros y burócratas cruzan declaraciones frente a las cámaras sobre cuál será el destino de nuestro salario. Plantean que el piso debe ser el 20, el 25 o el 30%. Algunos opinan que por la inflación, otros dicen que aspiran a la canasta familiar.
Lo cierto es que ninguno de los sindicatos ha convocado a las bases estatales, aquellas que sufrimos día a día los salarios de miseria, a decidir cuáles serán los reclamos en la paritaria, cuál será el pliego de reivindicaciones que se exigirá a la patronal.

Se sientan a la mesa paritaria a discutir un pliego acordado a espaldas de los trabajadores, donde seguramente se terminará hablando de cualquier cosa y no de lo que a todos realmente nos urge, poniendo por delante cosas que pueden ser importantes pero no tan acuciantes como la necesidad de un aumento acorde a la canasta.

Podemos subtitular, parafraseando a García Márquez

LA INCREÍBLE Y TRISTE HISTORIA DEL BLINDAJE Y SU CRISIS DESALMADA.

Hasta hace muy poco tiempo (las elecciones) todos (Nación, Provincia, Municipio) se jactaban de ser buenos gobernantes, de tener capacidad de gestión y por lo tanto los trabajadores no debíamos hacer olas y quedarnos tranquilos que los blindajes, medidas anticíclicas, fondos de desendeudamiento, leyes de responsabilidad fiscal y otros nombres de fantasía nos ponían a salvo de deterioros salariales mayores.
Hoy vemos que quienes señalamos que los salarios reales caerían y era necesaria una permanente actualización que nos permitiera hacer saltar el candado de los aumentos escalonados y de una política salarial para todo un año, no estábamos equivocados.
Un diario de hoy señala con justeza: La sintonía fina es un concepto político original, sofisticado, complejo y algo perverso. Resignifica el ajuste y lo convierte en una relación. Lo socializa en múltiples conflictos. Cortes de servicios, suba de tarifas, despidos, freno de la actividad, contención salarial y complicaciones fiscales encuentran su primera estación en las provincias.
(La Capital, 5/2/12)

El ajuste consiste precisamente en Cortes de servicios, suba de tarifas, despidos, freno de la actividad, contención salarial y complicaciones fiscales encuentran su primera estación en las provincias, hay que repetirlo cuantas veces sea necesario. Hay despidos en empresas y caducidades de contratos en estatales y preparan más; de las tarifas ya todos sabemos la ferocidad de los aumentos, hay desmantelamiento de servicios por doquier (en docentes, la escandalosa situación de los equipos socioeducativos, por ejemplo) y si es por complicaciones fiscales, ahí están, hablando de una reforma tributaria -como si dentro de tal reforma se pudieran cambiar las enormes contribuciones que hacemos los trabajadores por otras que harían los ricos- para engañar a la gente, porque toda la realidad la sintetizó claramente el Gobernador Bonfati: "no hay otra"... "Hay que incrementar los impuestos".
Bien: nosotros estamos ubicados en esa primera estación. Y algo más: esto que se describe no es para un futuro, está ocurriendo hoy y quién no se haya desayunado con los aumentos ya en curso, lo hará de la peor manera a partir de unos días más, o sea, en marzo.

PREGUNTAS CON RESPUESTA.

Entonces nos preguntamos....¿de dónde sacaron los burócratas las cifras de aumento que están planteando?. De nuestras necesidades seguramente no, porque bien sabemos los trabajadores que hoy el salario está muy por debajo de la canasta familiar y que más allá de los ya producidos (transporte por ejemplo), nos esperan aumento de tarifas, algunos incluso por encima del 100%, que dejan obsoletos los porcentajes que se barajan antes de que se inicien siquiera las tratativas. A quién se le ocurre hablar hoy de 25,30,20 o lo que fuera, cuando para mañana hay ya decretados aumentos de servicios de más del 100%.
Debemos respondernos pues, que es evidente que la burocracia ya ha acordado con el gobierno fijando, no el piso como dicen, sino el techo de no más del 25% o 30% de aumento salarial, contribuyendo con eso a viabilizar la política de ajuste. Este es el nombre propio de lo que están poniendo en marcha.

En ese sentido las paritarias vienen a cumplir su función una vez más: son el cónclave donde se reunen la burocracia traidora y el gobierno hambreador en la cual los acuerdos pactados de antemano son impuestos a las bases a fuerza de aparato y apretadas, como tantas veces ha pasado.
Es fundamental que las bases estatales organicemos y llevemos adelante un plan de lucha contundente que quiebre los acuerdos con la política de ajuste que la burocracia y el gobierno nos quieren imponer.
Hay que superar la traba que representan los sindicatos regimentados por las leyes patronales, que les permite a la burocracia definir todo a espaldas de los trabajadores, sin mandato de asamblea y sin sufrir ninguna consecuencia cuando traicionan los intereses y la voluntad de los trabajadores. También es importante en conciencia, como trabajadores, tener en cuenta que NO DEBEMOS ATAR NUESTROS RECLAMOS A LA AGENDA DE LAS PARITARIAS, y ante la emergencia que acarrea la crisis, presentar los reclamos de actualización tantas veces como lo imponga el plan de ajuste de gobiernos y patronales. Y esto debe quedar claro: lo harán cuando la contundencia de nuestra lucha se los exija. Depende de nosotros.


BASTA DE ENTREGA

ROMPAMOS EL ACUERDO BUROCRACIA-GOBIERNO CON UN PLAN DE LUCHA CONSECUENTE

POR UN AUMENTO DE SALARIO = A LA CANASTA FAMILIAR

ABAJO LAS PARITARIAS TRUCHAS