Este es el famoso tiene razón pero marche preso.

Sacan a los chicos de la escuela pública para mandarlos a la privada”

Dicen que no quieren atacar ni  al Gobierno ni  a los gremios, pero en los hechos esta noticia  es una marcha no contra los malos sueldos que paga el Gobierno, no contra la destrucción de la infraestructura con el simple correr del tiempo sin mantenimiento es un aliado del poder, no contra la falta de presupuesto educativo, las misérrimas partidas de funcionamiento, etc., es contra los paros y las asambleas que hacen los trabajadores.

Si uno se pone a terciar entre el conejo que huye y el lobo que lo persigue y dice que está mal que lo quiera comer, pero el conejo pisotea en su desesperación el jardincito de la familia y lo que importa son las flores, el mensaje es claro: dejate comer por el lobo pero no pises el jardín.

Es de muy mala leche posar de defensor de la escuela Pública haciendo tiras del cuero de los docentes para atar los palos que sostienen el techo que el desprecio del Estado ajustador procura que se caiga.

Es de muy mala entraña incluso, pero de muy mala entraña, decir que entre los explotados docentes y el Gobierno explotador... acordamos estar a favor de nuestros hijos y que ellos tengan clases. Eso no es estar a favor de los hijos, eso es usarlos de manera artera, para favorecer cualquier medida precedente o que tomen (como los famosos reclamos judiciales contra el Derecho Constitucional de Huelga) contra los docentes. Eso es perversión del lazo paterno sin vueltas, porque usar a los niños para crear un escudo emotivo contra las asambleas y huelga que a gatas impiden la miseria total de los docentes, es de una inmoralidad severa que implica usar a los hijos como argumento contra los más débiles (los trabajadores) mientras el más fuerte (el patrón Estado) sigue por la potente inercia del poder haciendo trizas la Escuela Pública que dicen defender.

¿Acaso ignoran los versados padres que -como denunciáramos los trabajadores- hace años que el Estado favorece el desplazamiento de sus hijos hacia escuelas privadas?. ¿Es que ignoran que hay un plan sustentado en Leyes como las actuales que dotan de subsidios enormes a las escuelas privadas que no son ni más ni menos que empresas que lucran con el tráfico de servicios educativos?. ¿No han tomado nota los padres que están a favor de sus hijos que el presupuesto para Educación oculta como eso, como presupuesto para Educación, millones y millones que se destinan a los bolsillos de empresarios de la educación privada?. ¿No han escuchado hablar siquiera de que el Ministerio divide mentirosamente a la educación pública en servicios educativos de gestión estatal y de gestión privada, poniendo a éstos últimos a la par de la Escuela Pública cuando son empresas de mercaderes que lucran con los hijos que dicen defender?. ¿No saben los padres a favor de nuestros hijos que esos mercaderes tienen la vaca atada porque los gastos los paga el Estado mientras las cuotas que cobran por los hijos se las embolsillan?.

Hay por lo menos una docena de cuestiones que deben tenerse claro y que no hay que ir muy lejos para aclararlas. De sólo mirar Ley Nro 9890 Ley Provincial de Educación (http://www.entrerios.gov.ar/CGE/normativas/leyes/Ley_Nro_9890_Ley_Provincial_de_Educacion.pdf), de entrada no más, se advierte que el reparto de presupuesto para la Escuela Pública y la privada, tiende a que sea por partes iguales o si fuera posible, de mayor cuantía para las privadas. En los arts. 7 y 8 no hay proporción alguna establecida legalmente y como la Ley es la Ley, toda mera resolución que se tome es meramente transitoria y puede variar a favor de la privada cuando se le antoje a los funcionarios. 

Si fuera verdad, si fuera sincero que  de hecho varios apoyamos la lucha docente, la acción consecuente no es poner como iguales a los trabajadores y la patronal, que para colmo es el Estado nada menos

Si ese compromiso mereciera ser considerado honesto, no se atribuiría al reclamo y acción de los trabajadores (huelgas y asambleas) que  muchos padres estén decidiendo sacar a los chicos de la escuela pública y mandarlos a la privada, sino que se diría la verdad, tal como es y está legislado, sobre el desguace de la Escuela Pública, el hundimiento, la humillación del trabajo y el privilegio de la privada. Se diría que en ese plan contra la Escuela Pública es el Estado el que corta el bacalao y es el Estado el que quiere y logra beneficiar a los mercaderes que lucran con la educació

Los docentes que responsablemente estudiamos para enseñar y para defender la enseñanza sabemos desde hace tiempo todo esto y no nos asusta el crecimiento del traslado de la escuela gratuita a la escuela pagada como forma de imponer al pueblo hasta el costo de la educación de sus hijos, o sea, que paguen como mercancía lo que es su derecho a la educación. Y sabemos que esto lo hace el Estado y que el Lauritto -que tomó las inquietudes- es el Jefe de Turno en la aplicación del plan de desguace de la Escuela Pública.

 Es muy mal intencionado y la vez ridículo proclamar que "Nos preocupa que no haya habido clases todos los días este año y que se hayan hecho asambleas. También nos preocupa ...que muchos padres estén decidiendo cambiar a los chicos, sacarlos de la escuela pública y mandarlos a la privada por esta situación”. Y es de muy mala intención porque esta frase que sintetizamos en su real expresión contra los trabajadores que defienden sus derechos, mezcla generalidades como que las escuelas se caen a pedazos y no hay tizas para dejar puesto en la mira lo que realmente quieren decir: negamos a los trabajadores sus derechos y si siguen con eso, nos vamos a la privada.

Esto es la mala leche que mencionamos al principio.
Pero no embromemos con el
cuco de que nos vamos a la privada. Nosotros ya conocemos eso tal como ya existe. Tenemos los estudios, las estadísticas, los compañeros que informan, y lo que no, lo inferimos de los datos precisos con que contamos. No es un cuco: es un plan real, no una fantasía como el cuco, y contra tal plan venimos luchando desde hace tantos años tenemos de profesión y aún antes, desde que éramos estudiantes y analizábamos como alumnos las políticas antieducativas de distintos gobiernos del ajuste educativo. Nos tocaron todas digamos.

No nos asusta esta amenaza casi llagada de imbecilidad, porque los que parecen decidir el destino ni siquiera tienen en sus manos esa mínima decisión. Es el Estado el que los empuja y bueno sería reconocer con humildad de humildes que ni siquiera se tiene esa capacidad de decisión y en consecuencia, que hay que estar contra los Gobiernos que llevan a delante la demolición de la Educación Pública y empuja a la privada y no pretender el inexistente lugar del medio. Porque estar en el medio termina conduciendo a pronunciarse contra la lucha docente y a favor del poder arrasador de esos Gobiernos.

Para estar a favor de nuestros hijos, para defender la Escuela Pública, la única vía es no pervertir la intención declarada con actos a favor de los poderosos y apoyar la lucha docente que es parte esencial de la Defensa de la Escuela Pública.