Paritarias en la era Fernandez

Suele destacarse, casi a modo de advertencia, que en política hay que saber diferenciar entre un gobierno de determinado signo político y otro. “No son todos lo mismo” se dice con enigmática erudición. Si bien es necesario examinar las particularidades entre unos y otros para comprender la dinámica política de los partidos garantes del orden capitalista, la pretensión disimulada es salvar el ropaje con el cual se envisten de “mejores”, “heterodoxos”, “populares”, etc. Para los trabajadores, en una sociedad dividida en clases antagónicas, con intereses irreconciliables, se hace indispensable y fundamental reconocer, sin embargo, las similitudes, lo que los hace pertenecer al orden mencionado, el denominador común que imprime en sus acciones de gobierno la agresión permanente –de magnitud variable – contra nuestras condiciones de vida. ¿Cómo explicar de otra forma que el gobierno de la “ceocracia” fue avalado y sostenido de todas las formas posibles por los “antineoliberales”? ¿Cómo explicar que los “antineoliberales”, ahora en el gobierno, respondan a los problemas del país con más neoliberalismo?

La deuda es CONTRA el pueblo.

En medio de las negociaciones por la deuda, millones de pesos son destinados a los aparatos de prensa para darle un cariz humanista nada menos que al FMI. “…nuestro objetivo común es ver que la Argentina se recupere y que el crecimiento y el empleo regresen para el beneficio de todos los argentinos”, propagandizan los medios las palabras de Kristalina Georgieva tras la juntada con Guzmán. El plan de Fernández es de pago de la deuda. El cuánto y el cuándo lo decide la usura internacional. El cómo ya está a la orden del día con las leyes y medidas que viene tomando. El sostenimiento de salarios de pobreza es parte de ello y lo central en el marco de los acuerdos con las burocracias para fijarlos.

En la reciente visita del FMI, distintas organizaciones salieron a la calle con la consigna “La deuda es con el Pueblo”, pretendiendo distanciar la voluntad presidencial de la rapiña imperialista, como si ambos no hubieran estado desde hace meses trazando el plan para que los trabajadores y el pueblo paguemos con nuestro cuero la salvajada capitalista. El eufemismo mendigante encubre que la deuda es CONTRA EL PUEBLO. Fernández, los ministros y gobernadores trabajan todos los días para que los nuestros sean de privaciones de todo tipo. ¿O acaso alguien ve mejoras desde su asunción? En síntesis, estar sentados con el Fondo no tiene otro objetivo que aplastar a los trabajadores. De la pelea que demos en la calle dependerá que eso no ocurra. Y señalamos desde ya que no podemos darle ningún margen, concesión o alivio al gobierno títere. Al fondo lo derrotaremos los trabajadores imponiendo todas nuestras reivindicaciones. Ningún gobierno lo hará por nosotros.

Alberto “el razonable”, Omar “el realista”, Sonia “la criteriosa”.

Los atropellos del poder político suelen ir acompañados de cualidades inventadas en sus personajes con la intención de disimular los mismos. Es parte del arte de la política burguesa para la dominación de clase, como el refinamiento en el vocabulario para transmitir una idea contraria al efecto que tendrá. Vaya como ejemplo la ley de “Solidaridad social y reactivación productiva en el marco de la emergencia pública”. Lo cierto es que al presidente Fernández, que posa de hombre moderado y ecuánime, le pareció “razonable” una devaluación brutal de la moneda nacional cuando el dólar ascendió a 60 pesos, lo que significó una caída estrepitosa de los salarios y acceso a bienes de consumo con las consecuencias de miseria que acarrea. Aquello fue parte de las primeras señales de subordinación y disciplina al establishment. Para la gilada del pueblo vendrían otros discursos.

El exultante candidato a gobernador que todo lo arreglaría, que todo mejoraría, se convirtió ni bien asumido en un llorón lastimero que dice no tener plata para cumplir con la obligación de pagar a docentes y estatales lo que nos deben, lo que necesitamos y lo que sin lugar a dudas merecemos. Perotti afirma que “Todos tenemos una aspiración a que el trabajador gane bien. Lo que tenemos que resguardar son las posibilidades reales. Hoy hablamos de un cronograma más corto… estamos hablando de poder pagarlo”. Es decir, es un buen hombre porque aspira, pero no tiene posibilidades reales y no puede pagarlo. Claro está que para el gobernador, toda pretensión de percibir un salario digno nos ubica fuera de la realidad que…ellos mismos imponen.

¿Se habló de números? Pregunta un periodista a Alesso a la salida de la primera reunión paritaria: “No, no se habló de números, se habló de criterios. Nosotros lo que planteamos fueron, primero lo que yo les dije al entrar el tema de la responsabilidad del debate con respecto a dar todos los debates acá en el ámbito de la paritaria…”. A la luz de la experiencia de años en que nos fue robado el salario, quedan claros cuáles son los criterios que tanto le interesan. Plantea responsabilidad del debate en paritaria pero no es capaz de convocar a Asamblea Provincial para que la docencia discutamos qué queremos exigir al gobierno, cuál es nuestro pliego y cuáles son los números que decide omitir. Es propio de la burocracia parte del Estado operar en contubernio con el gobierno de turno y a espaldas de los trabajadores. Se deja las manos libres para “bajar” a la base números indignos, someterlos a votación para ser obviamente rechazados y luego volver con unas chirolas más como “propuesta superadora”. Eso ya le sirve para largar a todos sus delegados e integrantes de “Trabajadores de la Educación” a militar la aceptación porque “ya dimos la lucha, hasta acá llegamos, pudimos conseguir esto”. Y luego de toda la entrega, con mucho criterio, hacen propaganda con la consigna “Nada nos regalaron”. Y es en lo único en que sí dicen la verdad: LOS QUE REGALAN ANTE LA PATRONAL NUESTRAS CONDICIONES Y DERECHOS, SON ELLOS. Y a todo eso le llaman “democracia sindical”.

En definitiva, razonables, realistas y criteriosos no son más que cipayos, ajustadores y alcahuetes de turno para sostener los privilegios de una minoría parasitaria a costa de millones de trabajadores y sus familias.

Cláusula gatillo, un arma enemiga.

Salvo Alesso y sus fieles que la sostuvieron hasta que el nuevo gobierno les dijo que ya fue, todo el mundo concuerda con que la cláusula gatillo es casi una porquería. Contra toda constatación material, contra toda evidencia de salarios rezagados hasta la pobreza, la dirigencia provincial afirmó que “permitió mantener salarios”, “fue muy útil en términos de no perder poder adquisitivo del salario”. Les resultó difícil desprenderse del libreto acordado con el Socialismo y repetido hasta el hartazgo para ocultar su condición de traidores. Para el nuevo esquema de ajuste de salarios de los gobiernos nacional y provinciales para pagar la usura, ya no resulta una herramienta conveniente. Necesitan una vuelta de rosca más para dar aumentos insignificantes como a los jubilados con la menor discusión ni objeción posible por parte de los activos. Lo que resulta en principio preocupante, es que agrupaciones y direcciones caracterizadas por su voluntad de lucha clasista y antiburocrática pongan a la cabeza de los reclamos, por sobre toda otra reivindicación, la cláusula gatillo; parece un capricho opositor inconsistente la lógica de que si el gobierno y la burocracia la quieren eliminar, el mecanismo se hace mágicamente bueno para los trabajadores. El argumento en su defensa de que el problema es que se paga mal y tarde se recubre de una ingenuidad inexistente, ya que justamente así debía operar. Plantear este error es como pretender que “todos los ciudadanos somos iguales ante la ley”, “el Estado es de todos”, que “se cumpla la letra de la Constitución Nacional” o el resto de ficciones con que la clase dominante aliena la conciencia de la masa. Creemos, por otra parte, que la raíz del problema se encuentra en la inmersión en una agenda política ajena a nuestros intereses de clase que, con cierto posibilismo e insuficiente confianza en la masa, abandona las reivindicaciones históricas que llevan más de un siglo.

Contra el Imperialismo, los lamebotas y sus arrastrados.

La coyuntura marca una situación particular: el descalabro financiero y económico en general que los partidos burgueses provocaron, tejieron un hilo inmediato entre las reivindicaciones mínimas de la clase y las exigencias del capital internacional. Para que los acreedores cobren, todos ellos buitres, cada trabajador debe resignar el bienestar de su existencia y la de su familia, pero esta vez bajo pleno entendimiento que todo lo que se le quite, irá a parar directamente a los primeros. El trabajador podrá advertir sin mayores dificultades que el litro de leche o el kilo de carne que no compre, el alquiler que no pueda pagar o los servicios que no adquiera, entre todas las necesidades de consumo que hacen a la existencia dentro del sistema, implicará una fuga de capitales desde sus propios bolsillos y ya no desde la recaudación Estatal. Eso es lo que se juega en las presentes paritarias, nada menos.

Esta situación plantea condiciones extraordinarias para la lucha y para instalar de una vez por todas un verdadero pliego reivindicativo que rompa con la sumisión heroica de los gobiernos, los mecanismos absurdos de precarización de la vida y los posibilismos inconducentes.

Es en ese sentido que en las próximas discusiones y luchas debemos desmontar todo el andamiaje que opera en nuestra contra. A las paritarias truchas, los índices mentiros, los esquemas de salarios paupérrimos y las promesas de un mundo mejor que nunca llega, debemos oponerle:

UN SALARIO EQUIVALENTE AL COSTO DE LA CANASTA FAMILIAR (HOY $ 92.742), ACTUALIZADO AUTOMÁTICAMENTE MES A MES SEGÚN EL AUMENTO DE PRECIOS, CON ÍNDICES CALCULADOS POR LOS TRABAJADORES.

COBERTURA TOTAL DE TODAS LAS PRESTACIONES DEL IAPOS.

82% MÓVIL.

CREACIÓN DE CARGOS.

CUMPLIMIENTO DE CONCURSOS.

MAYOR PRESUPUESTO PARA SALUD Y EDUCACIÓN.

CONDICIONES DIGNAS DE TRABAJO.

PASE A PLANTA DE TODOS LOS CONTRATADOS.

POR LA UNIDAD DE DOCENTES Y ESTATALES: CONVOCATORIA A ASAMBLEAS CONJUNTAS PARA COORDINAR UN PLAN DE LUCHA.

DOCENTES Y ESTATALES DE BASE EN EL PLENARIO OBRERO Y POPULAR. - 19/02/2020