PECCIN ES UN ARRASTRADO DEL PODER Y UN VERDUGO DE LOS COMPAÑEROS

Véase lo que dedican a la medida dictatorial de los Poderes Judicial y Ejecutivo que niegan el pan a los trabajadores
hasta el punto de poner sobre sus reclamos y medidas defensivas contra la miseria salarial, amenazas que extreman la
injusticia de las leyes patronales:

3) Denunciar la práctica patronal de cercenar el derecho de huelga utilizando estrategias dilatorias y sectores de la
justicia cómplices, repudiando la actitud del gobierno y de la justicia adicta que tratan de evitar el reclamo legítimo
de los trabajadores, aprobado por unanimidad;
(del comunicado de Peccin y sus cómplices del sábado 25 de julio de 2015, Comisión Directiva Central del Sindicato )
Véase lo que dice de los compañeros, víctimas de un encierro por parte del aparato estatal y esta burocracia traidora:
“Nos parece un atropello, una cuestión mesiánica, patoteril y de tendencia fascista de escrachar a los propios
compañeros”. (http://9ahora.com.ar/2015/07/ahora/provincial/es-un-atropello-y-de-tendencia-fascista-escrachar-a-los-
companeros/
)

Para Peccin y el resto de la burocracia, aniquilar el derecho de huelga, amenazar la organización de los trabajadores,
sumergir por la fuerza decretada por una atorranta atornillada a un sillón vitalicio por componendas políticas, no
merecen la caracterización de fascistas; el mesianismo está en un pobre que esgrime un aerosol y no en un rico que
dicta órdenes de hambre y despojo contra los trabajadores; no entra en la definición de atropello la represiva medida de
coartar la libertad de luchar por lo único que es propiedad del trabajador, su fuerza de trabajo y su intelecto.
Siquiera tuviesen menos bestialidad como para emparejar los insultos prodigados cuantiosamente contra los
compañeros de base cuando urgidos por la traición que los castiga y las consecuencias de miseria que tal traición trae a
sus hogares, y dirigir los mismos al patrón Estado y los medios miserables y corruptos de los cuales se vale, el Poder
Judicial.

Pero no: a los poderosos le dedican, Peccin y sus cómplices, suavidades tales como “utilizar estrategias dilatorias”,
“repudios” y otras observaciones que, comparadas con descalificaciones por patoteros, mesiánicos y nada menos que
fascistas lanzadas contra los trabajadores, suenan casi a elogios.

Esto habla a las claras de lo comprometido que están con el poder y califica a la burocracia sindical como los traidores
que son. Estos verdugos de nuestras aspiraciones, de nuestros sueños y de nuestras condiciones de vida material y
concreta, que cumplen su objetivo desorganizando entre pocos la acción de reclamo de miles de trabajadores por
encargo de sus patrones, no tienen derecho a sentirse dolidos porque se han hecho acreedores a mucho más que unas
simples pintadas. Pintadas que, en el marco de las reiteradas traiciones, lucen cómo tímida y justa protesta de aquellos
que ven cómo se vende entre cuatro paredes la voluntad de lucha y reivindicación de miles de compañeros, expresadas,
como bien lo reconoce el comunicado, en una decisión unánime de ir al paro, que ellos cedieron ante el primer
amague perfectamente cuestionable de la Justicia Patronal.

NO HAY MÁS CAMBIOS QUE HACER: POR UNA NUEVA FORMA DE
ORGANIZACIÓN DE LOS TRABAJADORES, CLASISTA, INTERNACIONALISTA,
ANTIBUROCRÁTICA, INDEPENDIENTE DE LOS PATRONES, EL ESTADO Y LOS
PARTIDOS DE LA BURGUESÍA.