Docentes de Base

Ciudad de Rosario

A las calles !

 

En el marco de la escalada devaluatoria del dólar y su traslado inmediato a los precios de la comida, los combustibles, energías y el transporte, la reapertura de la discusión salarial es ineludible y necesaria como reclamo al Gobierno Provincial para evitar la caída en la indigencia de los trabajadores de la educación. Sin embargo, éste patea la discusión olímpicamente, una vez más, hacia ámbito judicial y, se observa que la cláusula de “monitoreo” acordado no sirve y no va a servir porque el gobierno de Bordet no la cumple y es fiel al ajuste que impone Macri. Más aun, sabiendo que en Abril de 2018, el precio del dólar era de 20,48 $ y cuando fuimos a cobrar -a partir del 3 de mayo- lo hicimos con un dólar a 23 $, o sea que nuestra moneda de salario ya se había desvalorizado un 12,3 % en menos de 15 días. Entonces, si se tiene en cuenta que el dólar en octubre está a $40, nuestro trabajo está devaluado un 100 % y su traslado a la inflación es hoy mínimamente un 48%. Teniendo en cuenta esto, Bordet propone salarios por debajo de inflación diciendo con sorna que “ningún trabajador va a ser la variable del ajuste” esto demuestra que el Bordet actúa con malicia y predeterminación.

Seguir Leyendo »





POR LA REAPERTURA DE LA DISCUSIÓN SALARIAL YA.

Nadie puede desconocer hoy en día la vertiginosa subida de precios de las canastas del consumo popular, que acarrea la devaluación de la moneda de salario, o sea, el peso en que nos pagan.


Muy a nuestro pesar -y a nuestra costa- el deterioro es posible de actualizarse día por día porque así es el ritmo impuesto.


Conforme los datos más realistas (entre los que NO se cuentan el INDEC y el IPEC) la devaluación de nuestro salario hasta el viernes pasado es del 35% desde el 1° enero, a lo que debemos agregar lo de estos días. Por ejemplo, hoy el precio del dólar ya no es de 25,58%, sino que ascendió a 25,67 y todo indica que habrá de seguir el rumbo alcista y no hay conjuro ni Banco Central que lo pare.





Documento sobre salario docente AMSAFE - AGMER

Hay de las cosas que se están olvidando con demasiada facilidad y a propósito. Son conceptos de importancia para la lucha -diríase imprescindibles- y como consecuencia de su olvido, se desfigura tanto la lucha misma que termina por abandonarse a la voluntad del posibilismo inculcado por la burguesía. Ese posibilismo recorre la línea del menor esfuerzo, que en última instancia, es la línea trazada entre la penosa situación de los explotados hasta su rendición al imperativo de los poderosos: nada se puede cambiar, ni siquiera lo injusto de que grandes masas de humanos vivan sometidos en beneficio de una extrema minoría, cuya riqueza material proviene de la pobreza de aquellos oprimidos.

Olvidar pues lo básico que sintetizan los conceptos acuñados en siglos de lucha obrera, es una perversión que se muestra en los actuales nombres que se dan a los fenómenos y las cosas. Nosotros no hacemos nominalismo, cuestión de nombres, sino que sabemos que cuando al pan no se lo llama pan y al vino no se lo llama vino, se está negando la realidad, preferimos ir por el viejo y seguro al pan, pan, y al vino, vino. Toda otra cosa es perversión de la realidad.





LA CONCILIACIÓN… DE INTERESES

Aunque para algunos, la decisión de no acatar la conciliación obligatoria parecía un hecho “pre-revolucionario”, -irónicamente lo decía Gómez- , entonces, lo cierto es que acatar la conciliación luego los continuos desplantes, extorsiones y aprietes del Gobierno de Bordet en el marco del ajuste nacional que lleva adelante Macri es básicamente reaccionario (modelo CEOcrático).

Los docentes que hemos puesto el cuerpo como nadie en los últimos meses, sufriendo impresionantes descuentos de nuestros salarios, aprietes de todo tipo y el ninguneo de la dirigencia sindical central que ha dado lugar al bastardeo del gobierno para con nosotros, no plantean con esas medidas ninguna revolución; lo que queremos es poder llegar a fin de mes con el salario de maestro, tener las horas que concursó cargadas en el sistema, tener un jubilación digna y una obra social que lo cubra todo. Parece que esto, es pre-revolucionario.





Distribuir contenido